Cómo Transformar Viejos Hábitos de Pensamiento para Vivir Libremente
Todo lo que yo pienso, lo voy creando y materializando en mi vida.
Como no nos damos cuenta de lo que estamos pensando (porque nuestra mente está constantemente fluyendo con muchos pensamientos, uno tras otro) no tenemos esa conciencia de todo lo que pasa por nuestra cabeza y normalmente le echamos la culpa a alguien o a algo más de lo que sucede en nuestra vida.
Cada persona piensa de manera distinta; por eso, las discusiones en la vida parten de que yo tengo razón y tengo que convencerte y viceversa. No nos damos cuenta de que cada uno partimos de verdades diferentes y de que una misma realidad la vemos de manera diferente.
¿De dónde surgen los hábitos de pensamiento?
- De la manera de pensar de nuestros papás y de mi entorno familiar –tíos, abuelos, hermanos etc.-. Esas primeras grabaciones de nuestra computadora cerebral interna, se van insertando a partir de lo que piensan los papás y como en la niñez no teníamos la capacidad de discernimiento, y dependíamos física y emocionalmente de nuestros padres, hemos asumido su forma de pensar sin cuestionar y como la única verdad.
- De la etapa escolar. Cada sistema educativo tiene una forma de educar y un sistema de creencias particular. Por eso los padres eligen aquél que vaya de acuerdo a su forma de pensar.
- La religión. Cada religión tiene una serie de creencias. Cuando son más fanáticos, los criterios son muy cerrados y lo peor del asunto es poner en Dios pensamientos o criterios o juicios que son más humanos que de Dios, y por eso hemos creado un Dios humano, que no tiene nada que ver con el Dios real. Esto es natural porque nuestra mente no está acostumbrada a pensar en lo trascendente, sino que se centra en lo terreno, en lo material. Dios no entra en un concepto, no tiene nombre, no tiene religión. Dios nunca enjuicia a nadie, solo nos trata desde el amor, el juicio es del hombre, el amor es de Dios.
- Sociedad donde hemos nacido. Cada sociedad tiene formas de pensamiento diferente y de acuerdo a esto, tiene distintas formas de vivir.
- Circunstancias de vida. Las situaciones de vida que nos ha tocado vivir son distintas para cada individuo.
- Mi personalidad. Podemos conocerlo a través de estudios sicológicos. Cada tipo de personalidad tiene una forma muy peculiar de pensar.
- Astrología. Momento en que naciste, hora, lugar
- Numerología.
Todas estas estructuras de pensamiento, siempre terminan anclándose en creencias que determinan nuestro comportamiento en la vida. Detrás de cada comportamiento hay una creencia.
No todos los pensamientos y creencias son malos; pero ¿cómo diferenciar los buenos y los pensamientos malos?
Aplica la conciencia en tu presente. La conciencia no la puedes aplicar al pasado, porque ya pasó. Lo único que puedes aplicar del pasado es lo que viviste ayer y que no te gustó, aquello que te hizo sufrir y cómo a partir de hoy, en el presente, lo puedes vivir diferente y sólo así, en el presente, puedes corregir el pasado.
Y si hoy, lo vivo en el presente y pongo pensamientos conectados con la fuente que es Dios, con mi Ser Superior, desde el amor, sin duda surgen pensamientos distintos y hoy lo puedo vivir diferente.
Lo que determina un BUEN PENSAMIENTO o creencia es: si lo que estás viviendo o haciendo te produce gozo o felicidad.
Tú no puedes cambiar a nadie. No puedes controlar al Universo, muchas veces queremos controlar afuera de nosotros mismos pero, el Universo no puede ser controlado…
El pensamiento también es bueno si lo que estoy haciendo, lo puedo hacer con plena libertad. Cuando todo lo que haces o lo que vives lo haces a la fuerza, (debo o tengo que hacerlo), aquí no hay libertad y nos sentimos atrapados.
Todo lo que se hace a la fuerza, es una carga, es difícil y aquí no hay libertad.
También es bueno si lo que haces está creando abundancia, y más que lo económico es que sí que estoy rodeado de amor, si que tengo buenas relaciones, si que mi vida es agradable, si que tengo amistades…
Si me siento satisfecho en la vida, tiene que ver con pensamientos positivos. Si en este momento me muero, me puedo ir en paz, me puedo ir tranquilo… “vida tú no me debes nada ni yo a ti, me puedo ir en paz…”
Si son MALOS PENSAMIENTOS, es porque están determinados por el sufrimiento. Si tenemos pensamientos de víctima, de “no puedo” y “es difícil”, eso será lo que tendrás.
Dios no te ha creado para sufrir y no tiene caso seguir siendo infelices…
Los miedos desatan una serie de pensamientos horribles, que crean los peores escenarios y como pensamos en lo negativo, eso atraemos.
La paz interior es la que nos dá claridad y dirección, es la verdadera fuerza de la vida.
PARA TRANSFORMAR LOS HÁBITOS DE PENSAMIENTO
Sólo se puede hacer si vivo desde la conciencia.
Lo más importante es que te detengas constantemente y revises qué estás creando y te conectes con tu pensamiento para que te des cuenta de lo que estás trabajando, y cómo consecuencia lo que estás atrayendo.
Les comparto una estrategia que he encontrado muy útil: Yo cada mañana, aparto un momento para meditación y me pongo a escribir lo que me está sucediendo. Sobre todo cosas que me molestan o que me quitan mi paz interior.
Apunto lo que estoy viviendo, algo que me creó malestar, y desde ahí me centro en cómo lo viví, cuáles fueron mis pensamientos –de coraje, de miedo, de resentimiento, de no amor- y una vez que lo escribo, lo veo y digo: “no quiero esto porque no me gusta y porque yo ya determiné que no quiero sufrir”.
Después de ver esto, pido siempre a Dios, que me oriente para concentrarme en ¿cómo sería vivir esta situación desde el amor? Y determino cómo quiero vivir esta situación de una manera diferente y borro lo anterior de mi programación.
Siempre que vivo desde emociones negativas, hay una programación equivocada, y si no la quito, siempre volveré a repetir los mismos errores. Recuerda que tienes el poder de hacerlo, y es muy importante que uses tu voluntad.
Revisa constantemente tus pensamientos para ir cambiándolos y transformándolos… No importa si a la primera no sale… sólo revisa y corrige a la siguiente oportunidad. Si además de esto te unes y te conectas a la voluntad de Dios, podrás transformar tu vida. Tienes la libertad de hacerlo, depende de ti.
Ten el valor de enfrentar todas las situaciones de tu vida, de hacer cambios. Enfréntalos, contacta con tu miedo y trasciéndelo. Contacta con el verdadero ser real, como hijo de Dios, que está viviendo esta experiencia humana.
Cuando te conectas, puedes ver las situaciones de forma muy diferente. En cambio cuando lo vives desde el ego, que es nuestra falsa personalidad, y que se ha olvidado de quién eres en esencia, entonces se crean apegos, pensamientos basados en miedo y emociones negativas.
EPOCA PARA TRANSFORMACIÓN DEL PENSAMIENTO
La época que estamos viviendo es un momento propicio para transformar nuestra forma de pensar. Estamos viviendo una época de profundos cambios a nivel humanidad y a nivel planeta.
A nivel humanidad. Estamos presenciado una profunda transformación de todas las estructuras sociales, de la humanidad. El sistema financiero, económico, político, religiones que están siendo cuestionadas, la familia, en todas partes, están en crisis.
A nivel planeta estamos presenciando cambios fuertes de clima, la temperatura en el planeta está cambiando. La energía vibratoria del planeta ha subido, el pulso de la tierra antes era constante de 7.8 gertz, ha subido ahora a 12 puntos gertz y antes del 2012 subirá a 13 gertz. Cuando alcance ese punto nos estabilizaremos en una octava superior de frecuencia y se iniciará para nosotros una etapa nueva de la creación, con una realidad diferente… pero no se acabará el planeta.
Lo que se va a cambiar es la forma de vida. Los mayas decían que vamos a entrar en “el no tiempo… salimos del tiempo”.
¿Por qué ha subido este nivel de energía vibratoria en el planeta?
Porque estamos más cerca del centro de la galaxia a la que pertenecemos. Todo nuestro Sistema Solar igual que los planetas alrededor del sol, también tienen una órbita en relación a la constelación que pertenecemos; esa órbita para recorrer todo el sistema solar dura algo más de 25 mil años, y en este momento estamos más cerca del centro de la galaxia y por esto las energías vibratorias han subido. Las frecuencias de luz se producen como pulsaciones que condicionan los ciclos.
La Tierra es muy vulnerable a las emanaciones electromagnéticas de las explosiones solares que se producen cada once años cuando el sol completa un ciclo, pulsando y mandando una energía nueva y diferente.
También existe el ciclo galáctico. Cuando un ciclo termina, nuestro centro galáctico pulsa emanando energías de altísima frecuencia que cambian las matrices de la tierra. Es la forma como evoluciona todo el Universo.
Constantemente en lo personal, cada tanto nos llega una crisis y nos sacude, la crisis tumba todo lo que estaba establecido, y esa crisis nos lleva a buscar algo nuevo. Ya se terminó una etapa y la vida nos empuja.
Lo mismo ocurre a nivel del Universo, ese es el proceso evolutivo que tiene el
Universo: cada tanto las energías nos impulsan hacia delante y nos van llevando en esa profunda transformación. Esas frecuencias nos llegan como ondas, llevando nueva información que provoca un nuevo ordenamiento a todos los niveles y por consiguiente es como un salto cuántico, como un brinco que damos en esa evolución.
¿Cuáles son los efectos de esa energía que ha subido en el planeta?
El tiempo, parece que ahora es mucho más acelerado. Nuestras células han acelerado su pulso para adaptarse al incremento de la energía vibratoria de la Tierra.
Todos los procesos se han acelerado, las sociedades van transformándose muy rápido, antes lo que pasaba en 10 o 20 años, ahora pasa en menos de un año. Todos los avances tecnológicos, son mucho más rápidos.
En esta transformación, hay una verdadera búsqueda por lo esencial de la vida, una búsqueda espiritual muy profunda, un verdadero interés por el despertar de la conciencia.
Físicamente, cuando se elevan las frecuencias de luz que recibimos, lo primero que pasa es un caos, esto significa que los modelos anteriores deben disolverse antes de llegar a manifestarse lo nuevo para producir cada vez organismos más perfectos. Siempre, antes de un orden hay un caos para que llegue un nuevo modelo de vida porque los viejos patrones ya no corresponden.
Tenemos que darnos cuenta que detrás del caos, hay una inteligencia superior que dirige… no se asusten de lo que está pasando, es como si se estuviera abriendo la cloaca y estuviera saliendo todo lo que es horrible… antes de limpiarse.
Esta energía dentro de nosotros, produce grandes altibajos. Nos precipita en una profunda fatiga, oscilando emocionalmente entre la depresión y la euforia. Lo que sucede es que nuestro sistema físico se está acomodando a la nueva energía, se está sintonizando con esta nueva energía que se está elevando y por eso tiene que equilibrarse.
Este mismo proceso físico y emocional fluctúa cada vez más fuerte, cuando la frecuencia del planeta se eleva un grado más. Por eso las personas presentan fallas en la memoria, porque a nivel de esta nueva energía que se está dando en la tercera dimensión, está transformando el magnetismo, que es el adherente que atrapa los recuerdos.
El ego vive en los recuerdos, el ser vive en el presente plenamente; por eso el ego siempre está recordando lo que me hiciste, lo que me pasó… y el ser no, el ser vive en el hoy.
Para poder asimilar lo nuevo, el disco duro de nuestra computadora, cerebro, necesita ser apagada para luego ser encendida nuevamente, sólo así se completará la nueva configuración para los nuevos patrones genéticos y hacerlos aptos para la nueva vida en una dimensión más elevada.
Esta remodelación se da especialmente en el ADN y por eso se producen oleadas de fatiga y dolor, por ejemplo cuando impacta en nuestro cuerpo la energía vibratoria y luego vienen periodos más tranquilos. Los dolores se intensifican en la base del cráneo, en las rodillas, en la cadera, se está activando dentro de nosotros la nueva energía.
Todos estos síntomas son temporales, durarán mientras la Tierra completa su “tiempo de parto” porque pasaremos a un nuevo nacimiento hacia una quinta dimensión en donde será todo totalmente diferente.
Por ello es fundamental la activación de la conciencia, esta implosión de energía despierta nuevos códigos de ADN que se expande y lleva nueva información a los núcleos de las células. Esto nos llevará a la expansión de conciencia.
La conciencia nos da la posibilidad de comprender el sentido de la vida, de Dios y del Universo.
Hasta ahora en la tercera dimensión estamos más enfocados a la materia, a lo que podían captar nuestros sentidos o nuestra mente. Pero esta nueva energía nos impulsa a entrar más en el sentido profundo de la vida y del Universo.
Hasta ahora la interpretación de la realidad ha estado anclada siempre a la tercera dimensión, de la cual solamente podemos percibir una franja muy estrecha de la creación. Nuestra mente solo capta el 10%.
El cerebro humano, que funciona como una caja de resonancia, ha activado solo el 10% de su capacidad mientras sigue dormido el 90% restante que corresponden a otras frecuencias, de otras dimensiones de luz; por eso estamos afinando para entrar a otras dimensiones.
Fíjense bien que todos los calendarios mayas, tibetanos, chinos, coinciden en que en esta época que vivimos hoy se dará un cambio definitivo en la vida de la tierra. Entramos a una nueva humanidad.
Si tú deseas participar de esta maravillosa aventura, de esta gran oportunidad que nos ofrece este momento que estamos viviendo, tienes que hacer un cambio de
configuración. La nueva configuración es la apertura hacia el espíritu, reconectarte a la verdadera naturaleza de quien eres.
Eres un ser de luz, dentro de ti existe ese ser maravilloso que Dios ha creado de la misma naturaleza que Dios, por eso dentro de nosotros y usando el pensamiento está el poder de Dios.
Nosotros somos una célula de Dios y del Universo. Si te conoces a tí, conoces a Dios… Cuando yo hago conexión con ese poder desde el pensamiento, yo puedo crear el cielo más maravilloso, una vida maravillosa o el peor de los infiernos. Con el mismo poder pero usado desde el ego, creo el peor de los infiernos.
Sólo desde la conciencia espiritual podrás avanzar. Tienes que hacer un cambio profundo y eso se está dando a través de la conciencia colectiva y para que eso suceda, debe partirse de la conciencia individual.
Tu mente está conectada en la tercera dimensión, anclada en el tiempo y el espacio, y no puede entender este proceso de transformación. Los mayas siempre decían: si quieres entender esto, desde la mente humana no lo podrás hacer. Sólo desde la conciencia. Y si no lo haces vas a sufrir mucho y vivirás en una profunda confusión.
Desde la conciencia espiritual, conectada a tu realidad espiritual divina necesitas cambiar y transformar tus hábitos de pensamiento y creencias conectados con tu pasado.
Hagamos todos juntos ese esfuerzo, si cada uno trabajamos desde la conciencia, llevando esta luz, esta nueva vibración, iremos transformando el planeta y a la humanidad, y no será tan difícil este paso, hay una gran esperanza, una gran oportunidad que Dios, la vida, nos está ofreciendo. No lo dejemos pasar.
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Cómo transformar los viejos hábitos de pensamiento para vivir libremente
Luis Oggier Kuchen
Agosto 6 2009
Recomendaciones bibliográficas:
Amar lo que es: cuatro preguntas que pueden cambiar tu vida.
Byron Katie y Stephen Mitchell
Editorial Urano.
Pide y se te dará
Esther y Jerry Hicks
Editorial Urano.
El poder de la mente subconsciente
Dr. Joseph Murphy
Editorial Diana.
El poder del ahora
Eckhart Tolle
Grupo Editorial Norma

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