Piratear = Boca a Boca (totalmente legal)
En mi juventud tuve unos años de actividad profesional en el medio radio y recbía consultas de personas preguntándome de quíen era tal o cual canción que puse en antena el día tal a tal hora, es decir, yo hacía publicidad para determinadas multinacionales de la música, y ellos y los compositores e intérpretes se beneficiaron de la poca o mucha publicidad que yo les dí.
También como “pinchadiscos” en alguna discoteca ocurría lo mismo. Es más, es que las mismas multinacionales te facilitaban “singles” y LP’s” de promoción, a cambio de que tú les hicieras esa publicidad “boca a boca”, material que te enviaban días o semanas antes del lanzamiento al mercado de determinado disco. En aquellos años existían los derechos de autor, pero no estaba detrás la SGAE con su guadaña cortando cabezas a diestro y siniestro sin lógica ni sentido.
Resulta curioso que muchos artistas estén deseando que sus obras sean pirateadas todo lo posible para adquirir una notoriedad que luego les pueda resultar beneficiosa en su carrera. Quieren que funcione el “boca a boca” y para ello el “pirateo” es la mejor herramienta.
Reproduzco aquí el contenido de este comentario de Regina Camps al respecto en el Blog de Paco Ortega citado en el post de ayer. Ojalá el boca a boca comience a circular y pongamos freno a los desmanes de la SGAE:
SGAE
Estimado Paco,
Te agradezco infinitamente que, como otros autores, nos arrojes un poco de luz acerca de esta entidad de gestión llamada SGAE. Es verdad que ante la falta de transparencia de la misma, es difícil saber si realmente están protegiendo los intereses de todos los autores a ella afiliados, o sólo a algunos, sacando provecho, además, de la situación para hacer competencia desleal a sus propios socios.
Coincido en que ni robemos ni que nos roben. Coincido en que los autores tienen derechos. En realidad, coincido en casi todo lo que comentas, especialmente en el poder que se les ha dado a la SGAE. Y el poder, ya lo sabemos, corrompe.
Pero hay una cosa que querría matizar. Bajo mi punto de vista, que es el de una persona a la que no le suele gustar la música que promocionan en los medios, salvo contadas excepciones. Los que representan y viven, enriqueciéndose, de Madonna, por ejemplo, invierten millones en publicitarla. Cuanto más aparezca en televisión, radios y prensa, más discos venderá y más conciertos llenará. No sé exactamente cuanto se paga por un anuncio o por conseguir que la radie esté diariamente pinchando un single en concreto, pero, hasta donde yo sé, la publicidad es muy cara.
Millones de autores, viven del boca a boca y de su talento. Ya que no tienen una multinacional detrás publicitándolos. Conozco bastante de cerca el mundo de los cantautores, música de autor. Viven de sus conciertos y de que la gente los recomiende cuanto más mejor. Muchos de ellos, al finalizar el concierto, y hablas con ellos, mientras les compras el disco, te dicen, piratéalo todo lo que puedas.
Porque si los grandes medios no te apoyan, hay que buscar alternativas. Si no sales nunca en la radio, si no tienes dinero para publicidad, sobrevives gracias al boca a boca.
Antes de Internet, el boca a boca musical iba acompañado de la copia en cassete. Se lo pasabas a tus amigos porque querías que lo conociera más gente y esa era la única manera de hacerlo.
Hoy en día, seguimos igual. Pero en vez de casette está Internet. Y el boca a boca, ya no sólo les llega a tus amigos, sino a muchísima gente, miles, millones, que de otra forma nunca hubieran llegado a conocer a músicos tan excepcionales como Pablo Guerrero, Javier Bergia, Antonio de Pinto o Fede Comín por nombrar sólo a unos pocos.
Cada día conozco música interesante gracias a blogs que, de forma totalmente desinteresada, hacen publicidad de un músico, que luego se transformará en mucho más público en sus conciertos.
Blogs que llegan a miles y millones de personas. Que hacen, repito, publicidad desinteresada. Nadie les paga por ello. Lo hacen porque aman la música. Porque admiran al músico. Que luego comprarán sus cd en el concierto, la mayoría autoproducidos, porque son conscientes del trabajo que ha habido.
Yo soy una de esas personas. Y conozco a muchas como yo. Casi día, en mi blog ‘invitame a vivir’, comparto y hago publicidad gratuita. Y en la plataforma ‘impulsando al arte y a la cultura’, doy a conocer a artistas que siguen sin ser todo lo conocidos que debieran: pintores, fotógrafos, escultores, escritores y cantautores que luchan cada día por tener una persona más entre su público, ayudándoles a promocionar sus conciertos.
Y repito, todo esto sin cobrar nada de nadie. Y sin recibir favores de ninguno de ellos, ya que sigo pagando la entrada de sus conciertos, o sus libros.
Hace años, en Virgin Megastore, se te permitía escuchar entero un disco antes de comprarlo. Bajarse música es necesario para saber qué estás comprando. Nadie compra un cuadro sin verlo. Nadie compra un coche sin verlo. Nadie compra un vestido sin verlo.
¿Por qué con la música tiene que ser diferente? Por qué deberíamos comprar discos a ciegas, basándonos, si tiene suerte el músico, en un solo single, que suena 10 horas diarias en todas la radios?
Sólo un ejemplo: me bajé un disco de un tal Fabian. Nunca había oído hablar de él, lo encontré en un blog por casualidad. Me gustó tanto que voy a ir a su próximo concierto en mi ciudad y voy a comprarle uno de sus discos, para ayudarle a que pueda seguir componiendo. Y supe de él gracias a lo que muchos autores consagrados, a veces más por la publicidad que por la calidad o por los años en la profesión, denominan ‘robar sus derechos’. A Fabián no le robé sus derechos. La persona que lo compartió tampoco.
Se le ha hecho una publicidad que le hubiera costado muchísimo dinero, y llegó a mucha más gente que irá a sus conciertos. ¿ cómo puede ser eso robar o perjudicarle?
Que alguien me lo explique porque, de verdad que no lo entiendo.
Espero sepas perdonar la longitud de este comentario. Pero, robar es una cosa. Y el boca a boca es otra muy distinta. Y con lo de la SGAE, los que más salen perdiendo, como siempre, son los pequeños. Porque ante tanta persecución, vamos a tener que dejar de recomendar tantos buenos artistas que son discriminados por los grandes medios de comunicación. Incluso hay personas que prometen no ir a más conciertos de los socios de la SGAE, para luchar con esta injusta manera de lleva las cosas. Así que la sociedad que presuntamente protege los intereses de los autores, les está perjudicando más que nunca.
Creo sinceramente que todo se está tergiversando. Parece una caza de brujas, contra el consumidor final, que es, al fin y al cabo, de quién vive un artista. Sin público no hay artista.
Por todo lo demás que denuncias, totalmente de acuerdo. Ojala se puedan crear alternativas honradas a la SGAE y justas para todos. Porque debería ser ilegal que puedan cobrar el canon tanto a las radios como a la peluquería que la sintoniza, entre tantas otras cosas que claman al cielo.
Saludos
Regina Camps
Los demás comentarios del Blog de Paco Ortega en ese mismo post de referencia de varios autores tampoco tienen desperdicio.
A vuestra consideración y debate …

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